Introducción
La cicatrización de heridas es un proceso complejo
y delicado en el cual intervienen muchos factores que pueden
afectar al resultado. Todo aquello que cree un trauma o
lastime la piel puede crear una lesión permanente,
por lo que es importante hablar de cicatrización
al hablar de cirugía estética.
En la cirugía estética, los daños
pueden ser tan limitados como una incisión quirúrgica
o tan extensos como el rejuvenecimiento facial mediante
láser. Afortunadamente, ya no tenemos que confiar
exclusivamente en tener buenos genes o en la técnica
de nuestro cirujano para mejorar las posibilidades de obtener
resultados satisfactorios, a pesar que esos factores ayudan
considerablemente.
Fases de la Cicatrización de Heridas
Hay tres fases en el proceso de cicatrización: la
fase inflamatoria, la fase proliferativa, y la fase de remodelación
o de maduración. La fase inflamatoria comienza inmediatamente
tras la lesión y dura de 2 a 6 días. Durante ése
tiempo el sangrado se detiene, los glóbulos blancos
luchan contra la infección bacteriana, y comienza
la formación de colágeno. El colágeno
es el encargado de cerrar y “pegar” las heridas,
y aquello de lo que están hechas las cicatrices.
En esta fase, la herida generalmente está inflamada,
y es roja, cálida y dolorosa.
Después de unos días, comienza la fase proliferativa,
que durará de 3 a 4 semanas. Se llama proliferativa
porque proliferar significa crecer debido a una rápida
producción. En esta fase, continúa produciéndose
colágeno, que se encarga de juntas y cerrar los bordes
de la herida. También se forman nuevos capilares
(pequeños vasos sanguíneos) para ayudar a
la cicatrización.
Este proceso puede causar un engrosamiento visible de los
bordes de la piel y nuevos bultitos rojos
en la herida, llamados tejidos de granulación. Las
células que ayudan
a mantener la herida limpia a veces expulsan
elementos al exterior, haciendo que la
herida pueda estar húmeda,
que supure, y dándole una apariencia blanca o amarilla.
Sin embargo, si aparece pus blanco y espeso,
esto es signo de infección que debe ser tratada.
Por último comienza la fase de maduración
que ocupa un período que va de varias semanas a varios
años. En esta fase se forma todavía más
colágeno para reforzar las heridas. Luego se produce
una “remodelación” de la cicatriz, eliminando
el exceso de colágeno presente en la cicatriz. La
remodelación es lo que hace que una cicatriz gruesa,
roja y levantada se transforme en una fina, plana, y blanca,
en un período que puede durar de meses a años.
|