La reducción de senos (la mamoplastia de reducción)
es una operación en la cual el exceso de grasa y
piel son extraídos de los senos. Los senos luego
son remodelados para formar senos más pequeños
y los pezones son reubicados. La reducción de senos
también puede realizarse para igualar el tamaño
de los senos cuando uno es mucho más grande que el
otro.
El tamaño de los senos de una mujer está en
parte determinado por los genes -los factores heredados
que también afectan la altura y la estructura. También
está influenciado por el peso y las hormonas. Algunas
mujeres desarrollan senos particularmente grandes en la
adolescencia temprana. Otras lo hacen más tarde en
sus vidas, durante la menopausia o luego de la utilización
de una terapia de reemplazo de hormonas (HRT).
Para algunas
mujeres, los senos grandes son una fuente de incomodidad
física y psicológica.
La cirugía de reducción de senos es para aquellas
mujeres que tienen senos grandes y quieren resolver uno
o más de los siguientes problemas:
- Dolor crónico de espalda, cuello y hombros
- Mala postura
- Erupción en la piel debajo de los senos
- Surcos profundos en los hombros debido a las tiras del
sostén
- Niveles restringidos de actividad
- Problemas de autoestima
- Dificultad para vestir o encontrar ciertos sostenes
y ropa
Las mujeres que se someten a una cirugía de reducción
de senos abarcan un amplio espectro de edades, desde la
adolescencia a los 80 años. Sin embargo, para aquellas
candidatas más jóvenes, generalmente es recomendable
esperar hasta al menos los 20 años para asegurarse
de que sus senos han dejado de crecer.
La reducción de senos puede aliviar muchos de los
síntomas anteriormente mencionados. Sin embargo,
siempre existirán algunas cicatrices sobre los senos
como resultado de la cirugía. Esto variará de
una persona a otra, y de acuerdo al tipo de incisión
(corte quirúrgico) que sea utilizado. El cirujano
discutirá la posición de las incisiones con
la mujer en forma previa a la operación.
Antes de que tomes la decisión de realizarte una
reducción de senos, debes considerar el resultado
que esperas obtener. Algunas mujeres inicialmente quieren
una reducción drástica del tamaño,
pero esto puede afectar a la forma final y la apariencia
de los senos, por lo tanto una reducción moderada
puede ser la mejor opción.
Debido a que el tamaño de los senos cambia con tu
peso corporal, serás más apropiada para una
cirugía si tu peso es estable. Tus senos no crecerán
nuevamente luego de la cirugía, pero aún pueden
fluctuar en su tamaño si subes o bajas de peso. Si
eres una mujer joven, el cirujano te advertirá que
esperes hasta que tus senos hayan dejado de crecer antes
de realizar la operación. Tal como sucede con los
senos que no han sido reducidos quirúrgicamente,
los senos tenderán a caerse a medida que envejeces.
Consulta con el cirujano
Antes de la operación de reducción de senos,
siempre debes realizar una consulta con el cirujano que
va a operarte. Ésta es tu oportunidad de hacer preguntas
sobre la operación. Es una buena idea llevar a la
consulta una lista con tus preguntas.
El cirujano también te dará consejos acerca
de cómo prepararte mejor para la operación.
Si tienes sobrepeso, tal vez te sugieran que pierdas un
poco de peso antes. A aquellas mujeres que fumen se les
recomendará que lo dejen, ya que el fumar incrementa
los riesgos de la cirugía, incluyendo una curación
lenta.
Con tu permiso, el cirujano también fotografiará tus
senos para tener una imagen de referencia confidencial de “antes
y después”.
La operación de reducción de senos
Si decides realizarte la operación, te pedirán
que firmes un formulario de consentimiento. Este formulario
muestra que tienes conocimiento de lo que implica el procedimiento,
incluyendo los posibles riesgos y que das tu permiso para
realizarlo.
Las reducciones de senos son realizadas
con anestesia general. Necesitarás quedarte en el
hospital una noche luego de la operación y a veces
un poco más.
Tu cirujano o el en hospital te darán algunos consejos
acerca de la recuperación, incluyendo aquellos arreglos
que tendrás que hacer en el hogar y a quién
contactar si ocurren complicaciones. Necesitarás
usar un sostén especial por algunas semanas luego
de la operación.
Efectos secundarios
Estos son los efectos no deseado, pero
generalmente temporales de un procedimiento exitoso.
- Puedes sentirte un poco descompuesta como consecuencia
de la anestesia general o los analgésicos.
- Tendrás un poco de dolor e incomodidad por algunos
días, y tus senos pueden sentirse sensibles y con
bultos por semanas e incluso meses luego del procedimiento.
- Tendrás algunas cicatrices, a pesar de que generalmente
desaparecen con el tiempo.
- También es probable que pierdas sensibilidad
en el pezón, y que su entumecimiento se extienda
a otras partes del seno.
- Es improbable que seas capaz de dar de mamar luego de
una reducción de senos, ya que tus pezones son
separados de los conductos de la leche en la operación.
Seguimiento
Siempre tendrás una consulta post-operatoria con
tu cirujano para revisar los resultados y para controlar
tu progreso. Una vez que hayas regresado a casa, necesitarás
de dos a seis semanas de reposo dependiendo de tu edad y
salud. Una semana o dos luego de la cirugía, tus
puntos se disolverán o necesitarás volver
al hospital para que te los quiten.
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